miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cuentos

La história de la familia Fillers.

Pedro Fillers es el papá de una familia de dos hijos. Él es muy extraño porque está muy interesado en la energía nuclear. Laura, su mujer es muy tranquila, pero al mismo tiempo muy misteriosa. Nicolás su hijo mayor de 15 años, que está en medio de la adolescencia, no entiende nada. Daniel su hijo menor de doce años, es muy regalón de sus dos papás.

Érase una vez un desagradable lunes, a casi nadie le gustan los lunes, especialmente a los niños porque es el primer día de la semana y hay que ir al colegio.

-¡Vengan a tomar desayuno! -gritó Laura a Pedro y a sus dos hijos.

-Miren este interesante tema sobre la planta nuclear que van hacer en unas cuadras de aquí -comentó Pedro.

-Tu y tus plantas nucleares papá -reclamó Daniel.

-Siempre hablando de ellas -continuo. Mientras sus dos hijos reclamaban, Pedro se sentía defraudado de sus dos hijos porque lo único que el quería era que sean fanáticos como él de la energía nuclear.

-Cuando terminen esa planta nuclear, voy a ir todos los días para informarme cada vez más de ellas.

-Pero nunca nos vamos a ver, y tienes que pasar tiempo con tus hijos -dijo Laura. Pero en la mesa nadie respondió. Aún así Pedro todavía pensaba que iba a pasar todos los días en la nueva planta nuclear

Dos meses pasaron y seguían construyendo la planta nuclear que tanto esperaba Pedro.

-¿Ven cuanto a progresado la planta?, ¡Ya esta casi lista! -dijo felizmente Pedro.

Pero todo lo que se oyó en la mesa fue silencio. Por dentro Laura se sentía muy triste y al mismo tiempo enojada porque se iba a tener que hacer cargo de dos hijos. Nicolás era el que estaba más triste porque era el que más quería a su papá, para Nicolás su papá era su héroe.

El siguiente día llamaron a Laura del colegio en cual estaba Nicolás y Daniel. Mientras Pedro veía hablar a Laura por teléfono la cara de Laura iba cada vez más triste hasta que en un momento se puso a llorar. Cuando Laura colgó el teléfono dijo:

–Tenemos que irnos altiro al colegio – Cuando Pedro y Laura habían llegado al colegio, la profesora de Daniel vino a recibirlos y dijo

-Daniel a estado un poco raro estos últimos días y hoy día se enterró una tijera en el brazo

–Laura entendió altiro que era por lo de la planta nuclear. Pasó un tiempo con artos problemas con Daniel y Nicolás en el colegio, hasta que se recuperaron.

Cuando la planta nuclear estuvo terminada, Pedro excitadísimo fue para ver como había quedado. Cuando llegó a la planta grito con fuerza

-¡Uuuuhuuuu! – Había quedado espectacular pensó, y en ese momento recordó…

la vez que su papá grito eso cuando la planta de las condes había sido terminada.

Semanas pasaron y Pedro pasaba todos los días en la planta nuclear. Gracias a eso Laura estaba cada día más rara y ya parecía no querer más a Pedro.

–Lo único malo que tiene esta planta nuclear, es que no tiene mucha seguridad. Hay como 3 guardias con su

erte, viendo que no entre nadie – dijo Pedro.

Dos noche después Pedro decidió ir a la planta. A Pedro le encantaba escribirle a su mamá, entonces iba a la planta a escribirle. Esa noche mientras le escribía a su mamá sobre todo lo que a aprendido de las plantas, escuchó unos pasos viniendo. Mientras oía los pasos pensaba ¿no puede ser ningún guardia porque los guardias no tienen permiso para pasar adentro. De pronto vio una sombra acercarse y Pedro salió corriendo del lugar. Cuando llegó a su casa le contó a su familia lo que le había pasado, y dijo

–Mañana iré de nuevo y averiguaré quien era el que me perseguía -

El próximo día fue en la noche a escribirle nuevamente a su mamá. Cuando ya estaba sentado, escuchó unos pasos. Mientras estaba escuchando, Pedro estaba muy nervioso.

Cada vez lo pasos estaban mas cercas hasta que se empezó a ver la sombra. Cuando la sombra estaba muy cerca, Pedro se paró.

–¡Aaaaa! - gritó Pedro con fuerza, inmediatamente llegaron los guardias y vieron a Pedro muerto con una apuñalada en la espalda.

En la familia Fillers todos lloraban y sollozaban la muerte de Pedro.

-¡¿Cómo puede ser que pase esto?! –gritaba Laura. Cinco semanas pasaron y los policías seguían investigando la muerte de Pedro, lo único que habían descubierto, era que la muerte había sido causado por una apuñalada. Un día salió en las noticias que otro señor había muerto en la misma planta nuclear que Pedro.

-Estoy segura que hay alguien que esta matando en esa planta nuclear –explicó Laura a Daniel y Nicolás.

Entonces la madre decidió ir a la planta nuclear para descubrir quien era el que mataba a todas las personas. La próxima noche Laura fue a descubrir quien era.

Cuando estaba en la planta, repentinamente empezó a escuchar pasos. Laura estaba asustadísima, los pasos se venían acercando cada vez más y más. Cuando ya Laura empezó a ver la sombra, Laura se paró. La sombra venía cada vez mas cerca, ya parecía que estaba alado y Laura estaba temblando, hasta que de repente se vio quien era.

-¡Aaaaa! –Laura, calló muerta, pero antes de su muerte alcanzó a pronunciar el nombre de la persona que vio. Sus palabras fueron.

-¿Por qué Nicolás?, ¡Por qué! –grito antes de morir.

-Perdón respondió –

De ese modo quedo la familia Fillers. Nicolás y Daniel huérfanos y Daniel con un hermano asesino.




El Peor día de mi vida

Era sábado en la noche y yo leía el diario. Estaba buscando trabajo. Mi mamá me dijo que ya estaba grande para trabajar. No trabajar en algo muy importante, si todavía no soy adulto, solo tengo dieciséis años y soy el hermano mayor de cuatro hermanos más chicos. Encontré muchos trabajos disponibles, pero ninguno me atraía. Yo soy un niño con una dificultad enorme de decidir si me gusta algo

o no. Cuando me gusta algo es por que lo encuentro increíble de verdad.

Mi mamá solo quería que consiguiera trabajo para ganar plata y ayudarle en la casa por que ella tiene que mantener todo en la casa. Ella tiene que cuidar a mis hermanos, mantener la casa limpia y tiene que trabajar por que mi papa murió en un accidente, justo el día después que mi hermano más chico cumplió un mes. Yo tenía once años cuando todo ocurrió. Aunque fue hace tiempo me acuerdo de todo como si hubiera sucedido ayer…

Era temprano en la mañana y yo estaba con mi papá en su auto camino a su trabajo. Mi papa trabajaba en una planta nuclear. Cuando llegamos allá mi papá me dijo que explorara el lugar, pero sin tocar ni jugar con nada por que él tenía que ir a una reunión y no podía vigilarme si pasaba algo grave. Era la primera vez que iba a una planta nuclear.

Mientras mi papá se alejaba por un pasillo amplio y decorado por fotos en los muros, yo miraba a todos lados como si nunca había visto algo tan maravilloso en mi vida. Pero yo no sabía que algo horrible estaba a punto de pasar y un cambio radical iba a llegar a mí y a mi familia.

Corría de un lugar a otro cada vez más asombrado por las cosas que veía. En ese momento pensé que el trabajo de mi papá era el mejor trabajo del mundo.

En ese momento vi a un hombre entero vestido de negro. No se veía muy amigable. Me miró fijamente a los ojos como te mira un perro cuando tienes un hueso en la mano. Cuando me paró de mirar siguió

caminando y entró por una puerta que en ella decía “¡Peligro! solo personal autorizado”.

De repente sentí una mano sobre mi espalda. Cuando me di la vuelta vi a un hombre gordo y con muy poco pelo.

-¿Cómo te llamas? - me preguntó.

- Pablo – respondí tímidamente.

- Yo soy Patrick. ¿primera vez que para acá? – me dijo.

afirmé con la cabeza moviéndola hacia arriba y hacia abajo.

- ¿y qué hace un niño como tú por aquí? – me preguntó con una cara de sorprendido.

- Acompaño a mi papá – dije.

- ¿Quién es tu papá? – me pregunto como si no se cansara de hacer preguntas.

- Es uno de los gerentes de la planta nuclear. Se llama Fernando Fernández. ¿Lo conoce?

- ¿Conocerlo? Él fue que me recibió con respeto de todos que trabajan en esta planta nuclear. Todos se burlaban de mí por que soy gordo, pero don Fernando me recibió como uno debería ser recibido. Además que es mi jefe.

De repente empezó a sonar una ruidosa alarma. Patrick me tomó fuerte del brazo y me dijo que corriera. No sabía nada de lo que estaba pasando. Todo el mundo corría. La alarma no paraba de sonar.

- ¿Qué está pasando?- pregunte asustado.

- Te cuento después. ¡Ahora, Corre! – grito Patrick.

Corrimos juntos a otras 20 personas hacia la salida. Cuando llegamos afuera la alarma paró de sonar. Pero 5 segundo después que paro de sonar hubo una enrome explosión en la planta nuclear.

Estaba tan impresionado por la explosión que se me olvido que mi papá seguía allá adentro.


- ¿Qu-qu-qué-qué a pasado Patrick? – tartamudeé.

- Unos de los reactores explotó – dijo Patrick

En eso los bomberos llegaron. La planta nuclear estaba todo destruida .En ese momento me acordé de mi padre.

- ¿¡Dónde esta mi papá!? – grite desesperado. Mirando a todas partes para ver si veía a mi papá.

- Pablo, tu padre no pudo salir de la planta nuclear. Desgraciadamente, tu papá murió junto a 10 personas más.

No podía creer lo que Patrick me estaba diciendo. Todo pasó tan rápido. Yo lloraba y lloraba y sentía que la culpa fue mía. Aunque yo no hice nada. Me fui en radio taxi a mi casa con Patrick que me acompañó. No hable por 4 días. Mi mamá lloraba cada noche por que se acordaba de mi padre. Los primeros meses fueron muy difíciles para mi familia. Nunca me olvide de ese día. Ese fue el peor día de mi vida.

- Baja a comer pablo! – gritó mi mamá. Bajé las escaleras sin

parar. Cuando llegue abajo estaba mi hermano chico llorando por que no quería comer, mi mama desesperada. Mis otros dos hermanos peleando con espadas de madera y el último tratando de ver televisión.

- Pablo, me puedes ayudar con la comid… ¡Juan Pedro, te dicho 4 veces que apagues la televisión! Pero mamá va a empezar mi programa preferido – dijo Juan Pedro con voz de deprimido.

- Por favor Pablo necesito tu ayuda – suplico mi mamá. ¿Encontraste algo en el diario?

- No, nada aún – respondí.

CONTINUARA…